Muchos pacientes me suelen describir la ansiedad como ese veneno que contamina el alma, puesto que no solo son visibles las manifestaciones emocionales o psicológicas que genera la ansiedad, sino también sus repercusiones a nivel físico, malestar, dolores, insomnio, pérdida o aumento de apetito, sudoración, mareos… y así hasta un sinfín de síntomas diferentes en cada persona pero vividos con la misma intensidad.
Ebook – Guía Adiós Ansiedad
