
La cocaína es la droga que tiene mayor capacidad de recompensa, ya que en muy poco tiempo te hace sentir mejor. La mayoría de los consumidores de coca suelen a la vez consumir otras sustancias como alcohol, cannabis u otras drogas y suele ser una droga social, consumida más en compañía que en solitario.
FORMAS DE CONSUMO:
Existen 4 formas de consumo de la cocaína.
- Hojas de coca, sin ningún tipo de elaboración, se suele consumir masticada o en infusión y es absorbida por la mucosa oral.
- Pasta de coca también llamada basuco o pasta base, se obtiene al dejar reposar las hojas de coca con algún producto normalmente ácido sulfúrico. Normalmente se consume fumada
- Cocaína en polvo, es la forma más usual de consumo, se suele esnifar, existe la creencia que no hace daño y no produce adicción. Mediante esta vía se llega el efecto a los 5 minutos y entre 20 minutos y una hora alcanza su máximo nivel en sangre. También se puede administrar por vía venosa pero no es muy frecuente.
- Base libre o crack es la forma inhalada o fumada de la cocaína. Alcanza una mayor concentración y mucho más rápida en el cerebro tarda unos 8-10 segundo sen alcanzar el máximo de concentración. Es la forma más adictiva.
Efectos físicos y psicológicos de la cocaína:
- Aumenta la presión sanguínea, hipertensión
- Aumenta la temperatura corporal
- Aumenta los niveles de glucosa en sangre
- Aumenta la frecuencia respiratoria.
- Disminuye el apetito y la sed
- Existe una menor necesidad de dormir
- Euforia, hiperactividad, hipervigilancia, impulsividad aceleración
- Ansiedad
- Depresión, tristeza, apatía
- Aumento de la sudoración
- Malestar general
- Pueden aparecer trastornos psicóticos agudos con ideas delirantes paranoides, mala interpretación de la realidad, alucinaciones táctiles, auditivas o visuales.
- Comportamiento agresivo.
Cuando el consumo se convierte en crónico va aumentado la irritabilidad, ansiedad y las ideas paranoides sin necesidad de que se aumente la dosis para ello. Además se caracteriza por un conjunto de síntomas como la pérdida de peso, episodios de ansiedad y depresión matinal, alteración cognitiva, confusión mental, dificultad de coordinación motora y suspicacia.
Cuando una persona adicta a la cocaína se plantea dejarlo, pasará por un síndrome de abstinencia, comúnmente llamado «mono» que se caracteriza por:
- Depresión
- insomnio
- Intenso deseo de conseguir cocaína (craving)
- Fatiga
- Irritabilidad
- Pérdida de apetito
- Somnolencia
- Cambios en el estado de ánimo
Además de todo esto la cocaína aumenta la posibilidad de desarrollar Esquizofrenia sobre todo si hay una mayor vulnerabilidad por la presencia de antecedentes familiares. La mayor cantidad de muertes por consumo de cocaína se debe a lesiones cardiovasculares y cerebrales. Tras el consumo de cocaína aumenta hasta un 25 o 30% las posibilidades de padecer un infarto de miocardio, independientemente de las dosis que se tomaron en su momento y del tiempo de consumo.
