
Desde el primer año de vida, ya podemos diferenciar que el niño o niña comienza con juegos muy sencillos como jugar con el agua, desarrollar el sentido del tacto, el olfato y auditivo a través de los juguetes, cogerlos, tirarlos y explorarlos. Somos capaces de pasar a tirar el chupete una y otra vez a abrir y cerrar puertas constantemente durante el segundo año de vida. Además ya no tirarnos los juguetes sino que los amontonamos. Del tercer al sexto año el juego se va perfeccionando, somos capaces de jugar con otros y mejorar nuestras relaciones sociales.
El juego y la creatividad
A continuación describimos una serie de pautas para fomentar el juego creativo de los niños:
- Animarles a que tomen sus propias decisiones
- Pedirles que experimenten y exploren.
- Que expliquen lo que han hecho, no adivinarlo.
- No juzgar ni comparar su modo de jugar y el de otros
- Reforzar su esfuerzo y valorar la actividad
- Intentar jugar a lo que ellos inventan, convertir sus ideas en juegos.
- Guiarles con el fin de que puedan desarrollar sus capacidades, pero no controlar ni dirigir su juego.
Tipos de juego
- Juegos de ejercicio: aparecen en los primeros años: tirar el chupete o jugar con las manos o los pies
- Juegos simbólicos: son juegos de creatividad donde establecemos personajes con nuestros muñecos, desarrollamos historias, ponemos nombres, recreamos escenarios.
- Juegos de construcción o de montaje: El niño o niña es capaz de construir juguetes mediante los recursos de su ambiente, por ejemplo construir una cabaña con palos, muñecos con plastilina.
- Juegos de regla: son los últimos que se adquieren y se seguirán practicando en la edad adulta. Establecen reglas en el juego que se van haciendo más complejas a medida que vamos creciendo.
Prestar atención cuando..
- Cuando el niño/a no juega
- Si se estanca en un juego y lo repite hasta la saciedad.
- Cuando no son capaces de jugar solos si no necesitan a sus padres en todo momento.
- Si toma juegos más infantiles que no son propios de su edad, si no de etapas anteriores y este comportamiento se mantiene durante un largo periodo de tiempo.
- Si se niega a jugar con los compañeros.
- No es capaz de respetar las reglas y normas de los juegos, no respeta los turnos de juego, no es capaz de desarrollar historias si no que cambia frenéticamente de juego constantemente.
