
¿Cuánto tiempo dedicas últimamente a observar la calidad de tu día a día?
Muchas veces, por no decir la gran mayoría, vivimos acelerados, nerviosos, actuando muchas veces de manera impulsiva o simplemente dejándonos llevar por la corriente, manteniendo todo aquello que no nos agrada, que nos causa ansiedad o malestar, sólo por el miedo a lo que pueda pasar si haces lo contrario.
Sin pararnos a sentir y detectar nuestras necesidades, actuamos como marionetas de la rutina, de tu «día a día».
Somos robots con la falsa esperanza de que dominamos nuestra vida.
¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo diferente?
Cuánto hace que no viajas, que te comes un helado de diferente sabor, que combinas esta blusa con otro pantalón que no sea siempre el mismo, que te tiras en la arena o en el césped y te dejas invadir por esa sensación tan agradable que te envuelve y que llamamos relajación, como si fuera algo excepcional.
¿Por qué no conviertes la Relajación y el Bienestar en tu rutina?
Apaga estas palabras machacadoras que te repites cada día ¿Es que aún no te has dado cuenta que en verdad no ha sucedido todo lo terrible que has imaginado?
Pero se te da tan bien hablarte mal, culparte y maldecir la suerte cuando las cosas no salen como quieres. ¿Y de qué te sirve tratarte así?
Recorre el laberinto que supone a veces la vida, pero no olvides romper tu rutina.
Vive la vida.
