Cuando empezamos una relación de pareja lo normal es que todo sea mariposas en el estómago, una lluvia de estrellas que deseamos que dure toda la vida.
Llega un momento que esas mariposas van desapareciendo, ¿desapareció el amor?, seguramente No, lo que ha ocurrido es que al inicio de la relación sufres una revolución hormonal que se refleja en esas mariposas y estado de felicidad pleno: no comes, no duermes bien, solo piensas en esa persona… Pasado unos meses tu cerebro se estabiliza y es cuando se pone a prueba si esta pareja va a convertirse en una relación estable o no.
Vale ya llevamos unos años juntos ¿Y ahora qué?
La estabilidad en la pareja no se consigue de hoy para mañana y tampoco tiene que permanecer toda la vida, si no la trabajamos esa estabilidad va a depender de un fino hilo que puede ser peligroso si nos acomodamos a él.
¿Cuáles son las claves para la estabilidad en una relación?
Pues el amor es fundamental, pero no todo lo vale. No solo consiste en que nos queramos o nos gustamos, tenemos que cumplir ciertos requisitos:
1. Compartir valores: eso de que los polos opuestos se atraen suena a viejo mito. Las parejas que no tienen nada en común se aíslan, porque no comparten tiempo juntos, no comparten ideas, no comparten sentimientos. Tener una escala de valores similar es importante, porque te hace sentirte ligado a esa persona. ¿Queremos hijos o no? ¿nos casamos o no? ¿y la economía? ¿Qué pasa con la familia? ¿qué estilo de vida me gusta?…
2. Comunicación (también en el sexo): una comunicación profunda más allá del ¿cómo te ha ido el día? Saber que puedo contar con la otra persona, que puedo hablarle de mis sentimientos, alegrías, tristezas y miedos y sentirme apoyada en el camino, que la otra persona me escucha y no tener la sensación de que hablo con una pared o mejor me guardo esto que me pasa porque no me va a entender.
3. Confianza, estamos juntos pero no pertenecemos al otro. Caminamos juntos pero a la misma altura. Saber que no todo lo tenemos que hacer juntos y que cuando no estamos juntos me estás respetando sin tener que vigilarte el móvil, el correo, hacerte un interrogatorio cada vez que sales de casa.
4. Igualdad y respeto, somos humanos los dos, con igualdad de condiciones, con el mismo valor como personas, tu voz vale igual que la mía, así que no hay imposición.
5. Tiempo de calidad: …. Estar en pareja no significa que todo lo tengamos que hacer juntos, pero tampoco se trata de que no compartamos ningún tipo de actividad.
6. Tiempo de intimidad: compartimos tiempo donde nos sentimos valorados y queridos, compartimos tiempo para el sexo, para darnos amor y cariño, con la máxima confianza y comunicación.
¿Cuándo debo romper con mi pareja?
Lo que tienes que tener claro es que ninguna persona puede tomar esa decisión por ti, y la recomendación es que a veces nos tenemos que sentar con nosotros mismos y también en otro momento con nuestra pareja y valorar lo que nos pasa. No tiene por qué ser una decisión que se tome a la ligera, a veces las prisas no son buenas, pero sí tenemos que tener en cuenta ciertas cuestiones a la hora de tomarla.
1. No quiero romper y hacer daño a la otra persona. Muchas veces mantenemos una relación a pesar de que ya tengo muy claro que no quiero seguir, por el simple hecho de no hacer daño emocional a la otra persona si le digo de romper. De esta forma lo único que estás evitando es que ambos sigan evolucionando, cuando no rompo por no hacer daño simplemente nos atascamos como personas y como pareja. No nos estamos dando la oportunidad de ser felices. Romper significa que tenemos que pasar por un duelo porque sufrimos una pérdida, pero el duelo es parte del proceso.
2.¿ Los puntos claves para la estabilidad de la relación existen? si no tienen valores en común o esos valores han cambiado drásticamente, si apenas desde hace mucho tiempo no hay comunicación o esta se basa en una comunicación de crítica, de señalar con el dedo, de etiquetas, si no hay igualdad, si no hay respeto, si no pasamos tiempo juntos, ¿Qué te queda?
3. No paramos de darnos tiempos. ¿Tiempo para qué? Para ver si me aclaro, para ver si alguien me aclara, para ver si de repente surge un milagro y mis emociones cambian, para ver cómo me siento sin ti. No puedo saber cómo me siento sin una persona si no hemos roto, un tiempo no es romper, es dejar en el limbo una relación, seguimos juntos pero hacemos como que no, y eso no permite procesar el duelo y ver realmente si puedo seguir avanzando en mi vida sin ti.
4. No romper por no quedarme solo o sola. Esa es una actitud egoísta, no podemos estar con alguien por dependencia emocional, por miedo a no tener a nadie a nuestro lado. Tu puedes aprender a vivir sin esa persona al lado, sigue existiendo la opción de que en el futuro conozcas otra persona y seguramente también estás rodeado/a de mucha gente que te aprecia y quiere.
5. Seguimos juntos por los hijos. Los hijos no van a dar estabilidad a la pareja, eso depende de la pareja y no de los hijos, es más en una pareja donde no hay estabilidad emocional los niños se dan cuenta y se lo estamos trasladando y dando un modelo equivocado de amor. Tampoco vale el «Vamos a tener hijos a ver si nuestra relación mejora», los niños no arreglan lo que dos adultos no han sabido hacer. Se separan los padres y no los hijos, intenta que la ruptura sea lo más «amigable» posible si puede ser, por ellos para que sientan que ambos padres siguen estando ahí para ellos.
