¿Nunca te has preguntado porque un elefante encadenado no es capaz de escapar del circo?
Desde pequeño aprendió que por mucho que tirara con fuerza, la estaca a la que estaba amarrado no se movía, y se creyó que jamás podría salir de esa situación. A pesar de que el elefante crezca, aprendió a estar indefenso y nunca más lo volvió a intentar.
¿Te has sentido así alguna vez?
La indefensión aprendida te hace creer que ya no hay solución, por mucho que lo intentes y eso es frustrante. A veces, la realidad es que tienes que reaprender herramientas y estrategias nuevas, diferentes a las que has intentado anteriormente y así ver si alcanzamos el objetivo deseado.
¿Cuándo aprendiste a estar indefenso?
¿Qué es la indefensión aprendida?
Es un estado emocional que aparece cuando la persona erróneamente aprende que por mucho que intente cambiar un comportamiento o una situación nunca lo logrará, puesto que han sido tantas las ocasiones en las que lo ha intentado sin éxito, que su cerebro aprende a estar indefenso, aprende que por mucho que lo siga intentando no logrará el resultado esperado.
Esto genera mucha angustia y frustración y es el camino perfecto para que la persona pueda desarrollar un problema de ansiedad o depresión.
Sé que muchas ocasiones habrás intentado con todas tus fuerzas y tus ganas alcanzar un resultado, pero a veces se trata de que tienes que reaprender nuevas estrategias y herramientas para acercarte a esa solución deseada.
Es muy común que la persona pueda estar indefensa en diferentes aspectos de su vida, como pueden ser el trabajo, la relación de pareja o la familia, entre otros. A veces, por muchas vueltas que le intentes dar a ese problema o malestar aprendes que no importa lo que hagas, siempre será lo mismo y la realidad es que no tiene que ser así. La cuestión es que sin darnos cuenta, caemos en el mismo tipo de estrategias para solucionar algo, las cuales te van a llevar obviamente al mismo resultado.
¿Qué sensaciones produce?
Es un tipo de depresión persistente en el tiempo, lo cual lo hace peligroso, por la cronificación de la depresión, puesto que la persona siente una sensaci
Hay veces que esa indefensión aparece como efecto de las etiquetas y juicios que la persona escucha a lo largo de su vida “es que no vales” “ no sabes hacer nada bien”…
Evidentemente, todo esto va a tener su repercusión en nuestra salud emocional:
- Aumenta la sensación de falta de control e inseguridad
- Ansiedad, acompañada de pensamientos irracionales
- Habrá ocasiones en las que te sientas bloqueado, que no sepas tomar decisiones, porque dudas de cuáles es la correcta. Temes equivocarte.
- Evitación, por miedo al error, a que algo salga mal, a que alguien reacciones de la manera que no deseas, por miedo a ser juzgada.
- Desmotivación y falta de autoestima, autoflagelarse con palabras suele ser normal en estos casos.
- Miedo a intentarlo de nuevo, puesto que has aprendido que “pase lo que pase, el resultado será el mismo”
¿Qué puedo hacer para superarlo?
Como hemos dicho, la persona muchas veces cae en esas psico trampas, esas herramientas que aplica una y otra vez, pero sin ver el resultado esperado.
- Reaprender herramientas y estrategias de afrontamiento y de solución de problemas
- Mejorar el asertividad: aprender a exponer tus puntos de vista, tus ideas, tus sentimientos
- Centrarte en tus necesidades, dedicarte tiempo única y exclusivamente para ti
- Dejar de evitar, a veces lanzarse a la piscina es la mejor opción. Valorar resultados y mirar cómo lo puedo mejorar para la próxima vez
- Evaluar si tus decisiones están yendo en la línea de hacia dónde quieres ir.
- Reestructurar los pensamientos negativos que te acompañan, recuerda que no todo lo que dice tu mente es cierto.
- Empoderarte y así ir tomando el control de tu vida
- Buscar ayuda profesional para guiarte en el proceso, entender cómo has aprendido a estar indefenso y enseñarte herramientas.
