


Son incontables las veces que te quedas flotando en tu nube mental para pensar o imaginar sobre tu vida futura o sobre cualquier acontecimiento futuro que pueda pasar.
Muchas veces, esta estrategia, que todos hacemos, nos sirve para evaluar riesgos, detectar obstáculos y nos permitirá tomar las decisiones más adecuadas. Pero sin embargo, también son muy contadas las ocasiones en que simplemente haces eso, navegar y flotar en tu nube personal y ver esas imágenes como algo inalcanzable.
Tener claro qué quieres hacer con tu futuro es fundamental, pero esto solo resultará útil si te permite en concentrarte en ir cambiando tu momento presente, para ajustarlo a ese legado personal que quieres desarrollar.
Esta vez, vas a aprender a imaginar tu futuro pero de forma útil, sin remordimientos, sin pensamientos pesimistas como podría ser el “no soy capaz” “será imposible” “no tendré esa suerte”.
Ya sabes muy bien que esos pensamientos que te repites constantemente no te llevan a ningún lado, simplemente a verte menos capaz de lo que realmente eres y autocriticarte y castigarte solo de la manera que tu sabes ¿No crees que ya lo has hecho suficiente?
Genial, un cambio de actitud es lo primero, no podemos llegar a ninguna parte, ni establecer un buen legado personal si no ves tu futuro con optimismo. Pero ¡ojo!, ver el futuro con optimismo no significa que todo lo tengas que ver sea de color de rosas, ten en cuenta que el fracaso va a aparecer en tu vida, pues el fracaso es una estrategia fundamental que te va a permitir avanzar siempre y cuando lo utilices adecuadamente.
Si cada vez que fracasas solo te paras a pensar en qué has fallado, todas las consecuencias negativas que han surgido y no eres capaz de ver más allá, mejor que no hagas nada y te quedes donde estés.
Ahora, también puedes proponerte ante cada fracaso hacer una buena evaluación de examen, es decir, ya tienes claro en qué has fracasado pero esta vez quiero que te pares a pensar en ¿Por qué he fracasado esta vez? ¿Qué ha ocurrido exactamente para que el resultado fuera ese? Tal vez han surgido imprevistos o no has tenido en cuenta algunas variables, si las buscas y las analizas el fracaso te ofrecerá multitud de nuevas estrategias para volver a intentarlo y seguir avanzando.
Una vez tenido en cuenta que el fracaso es plausible, volvamos a tu legado personal. ¿Alguna vez te has imaginado con 98 añitos? Venga cierra los ojos, quiero que te sitúes en tus 98 añitos o tus 100 años, y que visualices que estás rodeado de las personas más queridas y que les vas a contar cómo ha sido tu vida hasta el momento, todos los éxitos y fracasos, todo lo que has aprendido, lo que has logrado, todo lo que te has esforzado.
Sé que el ejercicio resulta difícil, pero básicamente porque casi nunca nos paramos a pensar realmente en cómo queremos que sea nuestro legado personal. Para ello te voy a proponer 5 pasos para que puedas construir un buen legado personal:
Ya tienes tu legado personal escrito, pero es muy largo, vamos a simplificarlo. Imagina que pudieras resumir ese legado personal que has escrito previamente en una sola frase que lo resuma.Recuerda que el fracaso es plausible y necesario y se puede presentar a lo largo de tu camino personal, simplemente no te centres tanto en la frustración de haberte salido de tu camino sino evalúa a modo de examen y determina qué factores han ocurrido para que ese fuera el resultado y no otro, y a partir de ahí toma nuevas estrategias para ir acercándote de nuevo a tu legado personal.
¿Nos cuentas cuál ha sido la frase de tu legado personal?