Trastornos del sueño - insomnio

Estar horas en la cama y sin que nada pase, ya no funciona ninguna técnica procedente de la sabiduría popular como contar ovejas, las horas pasan pero el sueño no llega. También puede pasar lo contrario, parece que a medida que pasan las horas el sueño se apodera cada vez más de ti y te cuesta poner un pie en el suelo y empezar el día.

Los trastornos del sueño ya sea por insomnio o hipersomnia son más comunes hoy en día de lo que creemos.

Prácticamente todas las personas en algún momento de nuestra vida viviremos un problema con el sueño, la mayoría debido a una preocupación o estrés que no nos deja dormir, por nuestro estilo de vida incompatible con el buen descanso o porque la persona esté tomando algún tipo de medicación que afecte al sueño o esté padeciendo algún tipo de trastorno o enfermedad.

¿Cómo tratamos los problemas o trastornos del sueño en nuestro centro de psicología?


Primero hay que determinar si la persona que acude a terapia sufre de hipersomnia o insomnio y ver de qué tipo es el problema con el que nos encontramos.

La gran mayoría de la población recurre rápidamente a tomar una medicación cuando no pueden dormir y lo peor de todo es que suelen automedicarse sin acudir antes al médico. Nunca se debe tomar medicación para trastornos del sueño sin la supervisión de un médico o psiquiatra.

"Yo tengo unas pastillas que te van ayudar a dormir, te lo digo yo que llevo tomándolas mucho tiempo, no te preocupes que no te va a ocurrir nada por tomarlas"

Recuerda, no eres médico y ese familiar y amigo que te recomienda esas pastillas tampoco, no toda medicación vale y no siempre hay que tomar medicación y por supuesto toda medicación tiene sus efectos secundarios.

Es importante valorar el estado de salud actual de la persona, descartar un posible problema a nivel físico que esté padeciendo y que afecte a su calidad de sueño o incluso descartar con sus médicos la posibilidad que sea un efecto secundario de alguna medicación.

Una vez descartado los problemas a nivel físico vamos a centrarnos en los problemas a nivel emocional. Valorar la situación actual de la persona:

  • ¿Existe algún problema actual que le esté afectando su calidad de sueño?
  • Descartar que la persona esté pasando por algún tipo de trastorno como puede ser ansiedad, depresión...
  • Ver cómo es su autocuidado personal.
  • ¿De qué manera hace frente la persona a las situaciones de estrés y cómo toma decisiones?
  • ¿Cómo es la alimentación, sociabilidad y cuánto deporte hace?

Valoramos a la persona en su conjunto, con su personalidad, estilo de vida y personas que forman parte de su vida. Bien es sabido que las relaciones tormentosas o tóxicas nos quitan el sueño y la incapacidad de poner límites y decir que NO también.

Una persona que carece de autocuiado y no mira por su alimentación, no hace deporte, trabaja en horarios nocturnos o cambios de turnos y demasiadas horas durante el día, sin dedicarle el tiempo al descanso, desconexión y relajación tampoco va a tener una buena calidad de sueño.

Nuestro sueño es un altavoz que cuando se enciende y nos habla nos está diciendo que hay algo que le está fastidiando, examinar las diferentes áreas de la vida de una persona es fundamental para ver cuál puede ser el factor que esté afectando a su sueño


¿Qué hacemos una vez que sabemos qué está afectando a nuestro sueño?


Una vez establecidos cuáles pueden ser las causas que afectan al sueño de la persona nos ponemos manos a la obra, dotándola de herramientas para mejorar su situación.

En primer lugar mejoraremos su rutina antes de ir a la cama, hay que enseñarle al cerebro que toca irse a dormir.

Así mismo, trabajamos el problema de raíz, vemos las soluciones intentadas hasta el momento tanto las que han funcionado como las que no, descartando éstas últimas y enseñando mejores herramientas para mejorar el sueño como podían ser:

  • Técnicas de relajación y meditación
  • Técnicas para transformar y parar pensamientos intrusivos y negativos.
  • Aumento de la autoestima y estado de ánimo.
  • Mejorar la alimentación si fuera necesario con nuestra nutricionista.
  • Mejorar la calidad de deporte y movimiento que tiene la persona para poner sus hormonas al día.
  • Quitar rutinas que puedan afectar al sueño como las luces de las pantallas antes de irnos a dormir
  • Profundizar y mejorar el autocuidado personal
  • Reducir el estrés.
  • Otros...

"No sé si no puedo dormir porque estoy tratando de recordar, o si me cuesta recordar porque no puedo dormir" - Herta Müller.

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