


Son múltiples las causas por las que una persona puede sentir que necesita de alguien para afrontar su problema personal o laboral. Hay veces que apoyarnos en nuestros familiares y amigos no es suficiente y mucho menos aún callarnos el problema e intentar solucionarlo solos.
El primer paso que la persona tiene que dar es ser consciente de cuál es el problema que tiene y a qué se enfrenta, pues según su respuesta conducirá la solución por un camino u otro, pero está claro que seguramente si han habido intentos fallidos por su parte lo ideal es aprender herramientas nuevas y diferentes a las que ha aplicado para solucionar y mejorar su situación personal o laboral y para ello el papel de la psicología o incluso el papel de un coach es una buena estrategia.
Normalmente siempre hablamos de la psicología como la ciencia del alma y de la mente, una ciencia que tiene muchos ámbitos de trabajo pero que fundamentalmente se centra en la forma en que la persona funciona como un todo: con sus pensamientos, sentimientos, acciones y circunstancias que le rodean.
El coaching es un método que consiste en acompañar o entrenar a la persona a la hora de conseguir sus metas o desarrollar ciertas habilidades. El tipo de coaching más conocido suele ser a nivel deportivo, pero hoy nos centraremos en el coaching empresarial y el coaching personal, porque un entrenador en nuestras vidas nunca viene mal.
El coaching puede ser una estrategia válida que podemos utilizar siempre y cuando se haya descartado que el problema personal por el que acude la persona a consulta no requiere ningún tipo de tratamiento psicológico, por ejemplo por padecer ciertas patologías o trastornos. Es fundamental que la persona se asegure que el Coach que tiene delante es un profesional formado adecuadamente y con experiencia previa, que cuente con recursos profesionales como puede ser el caso de Sandra Ribote, Coach profesional en Barcelona, puesto que va a ser tu persona de acompañamiento, tu entrenador y que se va a centrar en cada cliente como alguien único, ajustándose a los requisitos de la persona y a su personalidad.
El papel fundamental del coach es descubrir de qué manera la persona se sabotea o de qué recursos carece para no poder alcanzar su objetivo ya sea a nivel personal o laboral y determinar junto con el cliente cuál es la meta a alcanzar. Es fundamental aclarar ese objetivo final, pues es la única forma de determinar si se ha alcanzado y conseguido lo que el cliente se había propuesto y así pueda hacer un recorrido de lo que ha sido todo su proceso de entrenamiento y las herramientas o habilidades adquiridas.
Normalmente no es necesario que el Coach esté presente físicamente en cada paso que la persona ha de dar, se puede trabaja tanto a nivel presencial o como de manera online como sucede en el centro Ceo de Coaching Team, algo que viene bien sobre todo para las personas que por motivos de agenda no puedan estar desplazándose.
Es muy importante que se establezca una buena relación entre cliente y coach pues en caso contrario el cliente puede no desarrollar la suficiente motivación para generar cambios y no sentirse a gusto para comentar con claridad su objetivo y problema.
El coach es un recurso para que personas y empresas puedan alcanzar metas sintiéndose acompañados y guiados durante todo el proceso.