


Sucede muchas veces que cuando nos surge un problema importante nos aparece infinidad de pensamientos negativos, y siempre hay alguno de ellos que no para de repetirse una y otra vez.
Creemos que todos nuestros pensamientos son ciertos, pero la verdad es que nuestra mente por nuestro instinto de supervivencia siempre va a tender a pensar de manera negativa, y además los pensamientos negativos y las emociones negativas suelen durar más que los positivos, lo cual tampoco ayuda.
Lo que sucede es que a nuestra mente adictiva le encanta que generemos estos pensamientos, y hará todo lo posible para que te lo creas, pero ese pensamiento rumiante es el que menos te tienes que creer, pues está fomentado por la ansiedad y otras emociones negativas que lo único que nos favorece es que veamos la realidad distorsionada, como si viéramos las cosas a través de una lupa con mucho aumento.
El ejercicio que te propongo esta semana es el siguiente. Cada vez que tengas un pensamiento negativo rumiante o que simplemente te molesta, busca un objeto que haya a tu alrededor y busca 5 utilidades que puede tener, entre más ingeniosas sean esas utilidades mejor, pues así lograremos centrar toda nuestra atención en ese objeto y sus utilidades y dejaremos de focalizar nuestra atención únicamente en el pensamiento negativo.
Por ejemplo: un árbol sirve para hacer un puente, colgar la ropa, como casa para los pájaros, para ponernos en forma, como sombrilla.