


Los atracones de comida son típicos en bodas, cenas de empresa y reuniones navideñas; sin embargo, cuando esta conducta se repite con mucha frecuencia, estamos ante un tipo de trastorno alimenticio. Vamos a ver algunas soluciones para el trastorno por atracón, y a analizar en qué consiste y qué puede causarlo.
El trastorno por atracón, también llamado trastorno de apetito desenfrenado (en inglés, BED, binge-eating disorder), es un trastorno grave de la alimentación que consiste en una ingesta desmesurada de alimentos de forma sistemática.
No hablamos de darse un buen homenaje de comida de vez en cuando. Esta conducta adquiere la categoría de trastorno cuando se repite con mucha frecuencia, a saber, una vez a la semana durante tres meses consecutivos.
A diferencia de otros trastornos alimenticios como la bulimia o la anorexia, el trastorno por atracón no lleva asociada ninguna conducta compensatoria, como vomitar, ayunar o hacer ejercicio compulsivamente.
Se podría decir que una persona está sufriendo este trastorno si presenta los síntomas siguientes:
Aunque a veces el origen del trastorno por atracón pueda atribuirse a alteraciones neurobiológicas transmitidas genéticamente, lo más habitual es encontrar factores psicológicos en la raíz de este problema:
Asimismo, también puede ser una respuesta de frustración ante la obsesión con la imagen corporal propia. Este comportamiento denota que la persona ha dado por imposible su cruzada para conseguir una figura perfecta, y se introduce en una espiral de autodestrucción y autocompasión al mismo tiempo.
No hay que obviar que los conflictos familiares y los abusos sufridos durante la infancia también pueden desencadenar este trastorno.
El mejor tratamiento del trastorno por atracón es la terapia psicológica, en la que un profesional te ayude a encontrar la raíz del problema y a darte herramientas para que te enfrentes a él.
El tratamiento de un trastorno por atracón también suele comprender la intervención de médicos y nutricionistas, que actuarán en sincronización con el psicoterapeuta. De hecho, el trastorno por atracón tiene un tratamiento farmacológico consistente en inhibidores de la recaptación de la serotonina.
¿Pero cómo se puede evitar el trastorno por atracón antes de que llegue? Como siempre, es mejor prevenir que curar, y el mejor tratamiento para el trastorno por atracón consistirá en desterrar mitos sobre la imagen corporal, fomentar una educación saludable, y conocer el efecto de los distintos alimentos sobre el metabolismo.
Todo esto ha de ir acompañado de una educación emocional equilibrada, de cara a prevenir los posibles orígenes de índole psicológica que mencionamos previamente.
El trastorno por atracón tiene como principales soluciones la prevención y la detección temprana; cuando una persona se ve inmersa en él, rara vez podrá enfrentarse al problema por sí sola y necesitará apoyo multidisciplinar cualificado.