


Por mucho que José intente concentrarse cuando hace el amor con su pareja, no logra llegar a la erección o no puede mantenerla. Muchas veces incluso se despierta sin erección. A pesar de ello, es un hombre sano, se cuida, tiene hábitos saludables en su vida, pero esta situación hace que se sienta desesperado, impotente, afectándole cada vez más a su autoestima, a pesar de que su pareja sea comprensiva y paciente. La situación ha llegado al punto en el que los dos discuten por ello.
José ha visitado a su médico y se han descartado factores físicos como una mala circulación o la relación con posibles medicamentos que esté tomando.
José ha decidido acudir a un psicólogo, donde se está trabajando cómo canalizar mejor sus sentimientos, su sistema de pensamientos, reestructuración de los pensamientos intrusivos y distorsionados, se han enseñado diferentes técnicas y otras formas de excitación sin llegar a la penetración en conjunto con su pareja para favorecer la erección, trabajando los puntos débiles de la pareja…Poco a poco José va recuperando la confianza en sí mismo y logra regularmente alcanzar la erección.
Los trastornos o disfunciones sexuales engloban un amplio conjunto de trastornos relacionados con el sexo, pudiendo tener su origen tanto en el ámbito físico como el psicológico.
Encontramos que:
• Un 5 y 10% de las mujeres sufren trastorno orgásmico
• Un 4 y 10% de los hombres disfunción eréctil
• Un 36 y 38% de los hombres eyaculación precoz.
Éstos son ejemplos de los muchos tipos de disfunciones sexuales que existen.
Existen 10 clases de trastornos sexuales:
1. Trastorno del deseo sexual hipoactivo: donde la persona tiene una ausencia recurrente del deseo sexual o éste es muy bajo.
2. Trastorno de aversión sexual: donde la persona evita el contacto sexual con la pareja
3. Trastorno femenino de excitación sexual: la mujer no puede mantener una lubricación adecuada o un buen nivel de exictación sexual.
4. Disfunción eréctil masculina: donde no se logra una erección adecuada o no se consigue mantener durante el acto sexual
5. Trastorno orgásmico femenino o masculino: donde no se produce el orgasmo
6. Eyaculación precoz: el hombre eyacula antes de desearlo o tras un escaso estímulo tras la penetración
7. Dispareunia: dolor genital durante el coito, debido posiblemente a la falta de lubricación o vaginismo
8. Vaginismo: sucede cuando los espasmos musculares de la vagina dificultan la penetración
9. Disfunción sexual: debido por ejemplo a una mala circulación
10. Disfunción sexual inducida por sustancias como por ejemplo la medicación o las drogas.
Cuando no existen causas físicas que causen dichos trastornos, la causa fundamental suele ser un factor psíquico como la ansiedad o la depresión, la existencia de experiencias anteriores frustrantes o traumáticas o la presencia de pensamientos intrusivos de fracaso.
En cuanto a la terapia psicológica es fundamental o servirá para alcanzar el éxito del tratamiento que exista una buena relación en la pareja, que haya altos niveles de motivación por parte de los dos para que la terapia dé buen resultado, que no existan trastornos psiquiátricos graves, que siga existiendo una atracción mutua entre la pareja y que ésta siga con las pautas de tratamiento que se van proponiendo en la terapia para ir observando los avances. Si no tenemos pareja igualmente podemos trabajar con diferentes herramientas psicológicas estas disfunciones.
Si crees que puedas estar sufriendo algunos de los trastornos sexuales mencionados o consideras que existe un problema de pareja, recuerda que puedes obtener ayuda psicológica para aprender a manejar el problema desde otra perspectiva y con mejores herramientas. No tenemos que sentir vergüenza por ello, ya hemos visto que son más frecuentes de lo que pensábamos.