El deseo sexual está aliado con las experiencias de placer. El deseo sexual depende de las experiencias sexuales vividas satisfactoriamente. Las ideas negativas acerca del sexo, las experiencias fustrantes o dolorosas asociadas a la experiencia sexual tienen un efecto inhibidor del deseo sexual. Recuerda que cada fase de la respuesta sexual: Deseo, excitación, meseta y orgasmo, dependen cada una de la anterior, y vemos que el deseo sexual forma parte del inicio de la cadena.
La calidad de la relación de pareja también va a influir directamente en la presencia de deseo, si las experiencias sexuales no son satisfactorias, cuando hay falta de comunicación o una comunicación inadecuada, el deseo sexual se verá inhibido.
Las fantasías sexuales son un gran motor del deseo sexual, así como la adecuada información sobre la sexualidad.
En resumen, los factores que intervienen en el deseo sexual son:
- Ausencia o presencia de fantasías sexuales
- Ausencia o no de ideas negativas respecto del placer sexual o del compañero/a
- Vivencia satisfactoria o displacentera de la conducta sexual, incluida la masturbación
- Grado de presencia de relaciones sexuales sin ganas, bien por débito, compromiso o por miedo a la pérdida de algo.
- Presencia de uno o varios objetos de atracción, incluida la posibilidad de que el compañero/a no guste
- Utilización de técnicas sexuales que producen desagrado, asco o enojo.
- Razones acerca de posibles peligros respecto del placer sexual…
Además existen otros factores asociados a la sexualidad que también nos pueden afectar:
- Miedo al placer
- Miedo al abandono
- Miedo al descontrol
- Miedo a que el sexo te domine, pérdida de control
- Miedo al compromiso
- Miedo al fracaso
- Miedo a daños físicos
- Miedo ante una disfunción sexual
- Miedo a la intimidad
- Miedo al embarazo

Las fantasías sexuales como hemos dicho son un motor muy importante para el deseo sexual, aquí te damos algunas sugerencias para mejorar tus fantasías sexuales:
SUGERENCIAS PARA AMPLIAR LA HABILIDAD DE FANTASEAR:
- No necesita ser historia elaborada, bastan breves imágenes (una cara, una escena…)
- Puede ser romántico o sensual, no tiene por qué ser sexual, una caricia tierna, un abrazo fuerte.
- Pequeños detalles muy importantes. Descubre cuáles son. Por ejemplo la imagen de tu pareja llegando al orgasmo, hacer el amor en le agua, en la nieve…
- Usa la fantasía en las sesiones de autoplacereado y placereado (el placereado consiste en que un miembro de la pareja se acostará y la otra tratará de acariciar cada rincón de su cuerpo, puede ser con las manos, la punta de los dedos, un objeto… cuando se haya terminado le toca el turno a la otra persona, no tenemos por qué acabar en acto sexual, simplemente disfrutar de la sexualidad desde otra perspectiva, el autoplacereado consiste en lo mismo pero nos acariciaremos a nosotros mismos). Por ejemplo imagina que es la mano de tu compañero la que te acaricia
- Realiza 2 a 3 sesiones en una semana usando fantasía, literatura, focalización sensorial.
- Cuando tengas dificultades para elaborar tu propia fantasía puedes recurrir a la lectura erótica. Lee un libro de contenido erótico y señala las escenas que más te estimulen y motiven. . luego deja el libro, cierra los ojos y representa en tu mente la escena leída, poniéndote tú de protagonista.