La depresión es un trastorno del estado de ánimo cuyas causas principales son la presencia de un factor hereditario, pudiéndose transmitir de padres a hijos, comportamientos que la persona ha aprendido en el hogar, o la presencia de ambos factores a la vez.
Existen muchos mitos alrededor de este estado de ánimo:
- La depresión es lo mismo que tristeza: no son sinónimos. La tristeza es pasajera y temporal. Las personas con depresión realmente se sienten vacías, apáticas, ansiosas dificultando muchos aspectos de su vida diaria.
- La persona con depresión es débil mentalmente: a nadie le gusta tener depresión, lógicamente no es un estado de ánimo que elegimos tener, pero aún así muchas veces nos avergonzamos de ello por el qué dirán, cómo reaccionarán los demás, o por pensar que tener depresión significa que soy débil, haciendo que pase mucho tiempo en pedir ayuda por vivir todos éstos síntomas en silencio. La depresión es un trastorno muy común en el ser humano, entre antes se trate mejor pronóstico habrá en el proceso de curación, mejores herramientas adoptará la persona.
- La depresión es solo mental: la depresión puede manifestarse físicamente como cansancio, pérdida de peso, insomnio, dolores musculares… Es un trastorno que nos va a afectar tanto física como psicológicamente.
- Los antidepresivo son la única cura: no son la única opción, Los que optan por la medicación normalmente no experimentar mejorías durante al menos seis semanas. Se ha comprobado que la psicoterapia funciona mucho mejor que la medicación, dotando a la persona de técnicas y herramientas eficaces que le servirán para toda la vida, tratando a su vez el problema de raíz.
SÍNTOMAS
La persona con depresión deberá de cumplir al menos 5 de éstos síntomas:
- Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces.
- Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño.
- Pérdida del apetito o aumento del apetito considerablemente.
- Pérdida de peso sin hacer régimen.
- Cansancio y falta de energía.
- Falta de motivación para realizar actividades que antes resultaban placenteras
- Pérdida en el deseo sexual.
- Sentimientos de inutilidad y culpa.
- Problemas de atención, concentración y memoria.
- Pensamientos intrusivos y negativos.
- Baja autoestima.
- Dificultad a la hora de tomar decisiones.
- Pensamientos recurrentes de muerte o suicidio.
- Deterioro social y laboral.
¿QUÉ PODEMOS HACER HACER?
- Dormir bien entre 7/8 horas.
- Consumir una alimentación nutritiva y saludable, rica en omega 3, frutas y verduras variadas, agua.
- Hacer ejercicio media hora al día para generar hormonas de la felicidad.
- Evitar el consumo de alcohol y otras drogas.
- Hacer actividades placenteras y divertidas.
- Pasar el tiempo con familiares y amigos.
- Escribir un diario.
- Realizar alguna técnica de relajación con regularidad.