


Los celos son una respuesta emocional natural que aparece ante la amenaza de perder algo que consideramos de nuestra propiedad. Están presentes en todas las personas, el problema aparece cuando estos celos llegan a convertirse en patológicos, puesto que están acompañados de pensamientos desproporcionadamente catastróficos, que aparecen con una gran frecuencia y acompañados de una necesidad de control y desconfianza, lo cual conlleva a su vez que estas personas puedan padecer niveles altos de ansiedad y síntomas depresivos.
Una situación continuada de celos por parte de uno de los miembros de la pareja termina afectando a la relación en sí, llegando a producir lo más temido por la persona celosa, la ruptura de la pareja, debido a la inseguridad, hostilidad y las exigencias hacia la persona amada, creyéndola de su propiedad. Pero una relación de pareja consta de dos personas independientes y libres, con sus virtudes y defectos que tenemos que respetar, sin la necesidad de que uno esté por encima del otro, si no a la misma altura.
• Imaginas frecuentemente a tu pareja con otra persona.
• Tienes un miedo excesivo a perder a tu pareja buscando señales o comportamientos que confirmen tus sospechas.
• Vigilas todos los movimientos de la otra persona, controlando su móvil, correos, redes sociales, mensajes, la llama constantemente, revisando su ropa en busca de alguna señal.
• Eres una persona muy dominante que intenta controlar todo lo que sucede a tu alrededor.
• Tiene pensamientos deformados e irreales: “no puedo soportar que mi pareja no me quiera tanto como yo a él/ella” “si no estoy con mi pareja no podré estar con nadie nunca más”…
El tratamiento psicológico se basará en conocer el origen de los celos y cómo los mantenemos, reestructurar los pensamientos deformados que tenemos, control de la ansiedad y los miedos, eliminar los rituales de control que llevamos a cabo, aprendizaje y desarrollo de habilidades sociales más asertivas.