

¿Te has parado a pensar qué es lo que haces a lo largo del día? ¿Cuánto tiempo dedicas a mover tu cuerpo? Por lo general la gran mayoría de nosotros dormimos 8 horas, trabajamos 8 horas y nos sobrarían 8 horas para disfrutar del día, pero cada vez me encuentro más con personas que esas 8 horas de disfrute la pasan unas 2 sentados o acostados viendo la tele, unas 2 o 3 horas con el móvil y el ordenador o tablet, otras cuantas horas en moverme en coche, por el ascensor, las escaleras mecánicas y cuando se disponen a caminar lo hacen en mala postura y arrastrando las piernas.
¿Realmente quieres que tus 8 horas de disfrute sea así? A lo largo de los últimos miles de años, nuestros antepasados tenían una vida para nada sedentaria, eran personas que se levantaban con la luz del sol y disponían el día para cazar, recolectar, ordenar, buscar otras personas para ampliar la comunidad, descubrir el mundo, herramientas…. Suponían muy pocas las horas en las que estaban sentados o acostados, y si nos pusiéramos en su lugar seguramente imaginamos todos que padecían muy poco de ansiedad y depresión.
Sin embargo a medida que hemos avanzado y «evolucionado», nuestro mundo se ha llenado cada vez más de tecnologías y herramientas para hacernos la vida más fácil, pero mi pregunta es ¿surgieron para hacernos la vida más fácil o más estresante? Observo que entre menos nos movemos, menos capacidad tiene nuestro cerebro para generar las hormonas de la felicidad que nos mantendrán activos, enérgicos y motivados. No veo nada de cómo ni fácil para nuestras vidas pasar más de la mitad del día sentados, acostados o con un aparato electrónico en las manos, cuando la realidad es que seguimos siendo animales sociales y hemos perdido la capacidad de conectar con nuestra naturaleza y con nuestros iguales en el mundo exterior.
Nos aislamos, produciéndonos enfermedades que provienen de la ansiedad y la depresión, apareciendo cada vez más fobias, miedos, menos capacidad de comunicación verbal porque nuestras habilidades sociales van mermando.
El ejercicio semanal que te propongo es que para caminar, saltar, correr, conectar con la naturaleza, meditar y alejarte por completo de las nuevas tecnologías. Deja de estar encerrado, nútrete de los beneficios del sol, del aire, de la naturaleza, contacta con tus amistades y en el traslado de un sitio a otro, olvídate del coche y los ascensores, se esa persona que todos miran por subir escaleras a pie, en vez de las mecánicas, vuelve a coger tu bici oxidada por el poco uso, levanta las rodillas y camina erguido, y sobre todo mira hacia tu interior y observa las emociones que te proporciona este nuevo estilo de vida que siempre hemos tenido pero que hemos olvidado.