


Hay algo sorprendente que sucede muchas veces ante situaciones adversas y es nuestra capacidad para hacerles frente, superarlas y resultar fortalecidos positivamente por ello.
Se considera que las personas más resilientes son aquellas que disponen de una mayor estabilidad emocional ante las situaciones de estrés, otorgándoles un mayor autocontrol de la situación y mayor posibilidad de superar los retos.
La capacidad de resistencia emocional se prueba en situaciones que suponen un estrés fuerte y prolongado, como por ejemplo ante la pérdida inesperada de un ser querido, el maltrato o abuso psíquico o físico, a o ante situaciones de catástrofes naturales y pobrezas extremas.
Muchas veces nos sorprendemos ante personas que aun habiendo vivido situaciones realmente límites y perturbadoras, muestran una gran entereza emocional y capacidad de supervivencia, encontrando que además de haber sufrido dicho acontecimiento se han enriquecido de la situación mostrando una gran capacidad y autocontrol emocional y una gran disponibilidad a la hora de seguir estableciendo nuevos retos en sus vidas y alcanzarlos.
Los pilares fundamentales para que ser una persona resiliente son: