Hoy en día sigue existiendo mucho tabú y el estigma por los trastornos psicológicos, incluida la depresión.
A pesar de que entre un 8 y un 15% de la población sufrirá depresión, siguen existiendo muchas dudas y muchos mitos respecto a sus síntomas.
Hay personas que consideran que tener depresión es estar triste, o alguien que se tiene que medicar durante toda su vida.
Otras personas consideran que alguien que tiene o padecido una depresión es porque es una persona débil mentalmente.
Todo esto, ciertamente lleva a que la persona que padezca depresión tarde mucho tiempo en ponerle nombre a lo que le sucede, bien por vergüenza, por desconocimiento, o incluso por falta de recursos como puede ser el apoyo familiar y social, “el qué dirán” “qué pensarán de mi».
¿Cómo se manifiesta la depresión?
La depresión es un trastorno del estado de ánimo, que normalmente va a ser más prevalente en la mujer que en el hombre. Es un estado que nadie elige, si no que debido a diferentes circunstancias cualquier persona es vulnerable de padecerla.
Existen multitud de síntomas que puede padecer la persona que sufre depresión:
- Es un trastorno del estado del ánimo que implica cambios en nuestra forma de sentir, pensar y actuar.
- No solo aparece la tristeza o ganas de llorar, la persona también se puede sentir ansiosa o irritable
- Puedes sentir cansancio físico y mental, pérdida de apetito, problemas de sueño, problemas musculares, disminución del deseo sexual…
- Se tiende a ver más el lado negativo, pensamientos más pesimistas, tiendes a desvalorizarte y culparte, lo cual hace que tu autoestima también se vea afectada llegando a pensar incluso que los demás no te tienen en cuenta o te rechazan
- La persona reduce las actividades, suelen estar más enlentecidos,, dejan de salir, les cuesta concentrarse en las tareas y suele aumentar la queja, pierden el interés por actividades que antes les resultaba interesante (apatía)
¿Qué es la distimia?
Es un tipo de depresión persistente en el tiempo, lo cual lo hace peligroso, por la cronificación de la depresión, puesto que la persona siente una sensación de desánimo, desmotivación y negatividad durante un periodo prolongado en el tiempo, afectando a las labores de su día a día y la forma de relacionarse con los demás, afectando a su calidad de vida.
¿Cuáles son sus síntomas y su origen?
En la distimia, los síntomas que persisten en el tiempo son:
- La persona muestra una falta de interés prácticamente todo el tiempo sobre actividades diarias.
- Pesimismo y tono de pensamiento negativo centrados mucho en el pasado
- Queja recurrente
- Baja autoestima
- Falta de energía y cansancio, afectando a su rendimiento
- Problemas de atención y concentración
- Irritabilidad
- Sensación de desánimo, vacío y desesperanza
- Problemas de apetito y sueño
En cuanto a las causas de la distimia podemos encontrar:
- Factores bioquímicos (cambios en la función de los neurotransmisores)
- Debido a sucesos traumáticos que ha padecido la persona y que les ha marcado emocionalmente
- Factores hereditarios, si algún progenitor padece o ha padecido distimia aumenta la probabilidad de que sus hijos tengan más predisposición genética.
- Debido a la presencia de otras patologías.
Un trastorno depresivo, como ves, va a afectar normalmente a todos los ámbitos de la vida de la persona. Normalmente, la persona que padece depresión, suele comentar en consulta que no se reconocen a sí mismo, en el sentido de que se encuentran mucho más apáticos, desmotivados y pesimistas, cosa que antes no les representaba.
¿Qué puedes hacer si tienes depresión?
Buscar ayuda psicológica es primordial para el tratamiento de la depresión, pero entre otras cosas también es importante:
- Cuidar la alimentación, una alimentación basada en productos ultra procesados, o una alimentación poco equilibrada, facilitará que tu microbiota se vea alterada. Existen multitud de estudios que relacionan el estado de la microbiota de la persona con el estado de ánimo, específicamente se ha demostrado la relación estrecha que existe entre la depresión y el eje intestino-cerebro-microbiota.
- Hacer deporte. Estar activo es muy importante porque vamos a reducir los niveles de ansiedad y nuestro ánimo va a mejorar. El cerebro y el cuerpo en general necesita estar activo. Un cuerpo que no se mueve es un cuerpo que va a tender a deprimirse, a cansarse y desmotivarse. Activar las hormonas de la felicidad a través del deporte te ayudará incluso a reducir la actitud pesimista.
- Tomar el sol. El sol es energía. Un déficit de vitamina D va a aumentar la probabilidad de que la persona sufra problemas de sueño y sea más propenso a síntomas depresivos y ansiosos. Tomar sol, al menos 10 minutos de exposición directa sin protección solar todos los días. Sal de la cueva.
- Aprender a hacer técnicas de relajación. Permiten no solo recuperar la calma y desactivar el sistema nervioso simpático. Además, te ayudan a conectar contigo mismo desde la amabilidad y el amor. Aquí y ahora es lo importante, lo cual ayuda a no estar enganchados a los pensamientos sobre acontecimientos pasados o futuros.
Apoyarse en nuestra familia y amigos. Al menos una vez por semana es importante que quedes con alguien, salgas de la cueva y hagas una actividad, como si es dar un paseo o tomar algo. No hace falta hablar si no lo deseas, pero el contacto con otras personas, el salir de casa, ayuda a nuestro ánimo.